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"Devociones para ocasiones emergentes"

Bajo un manto de tela circular...

Aura Carmina

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Photo 1 of 99
August, 2008

A, B, G, H, Hi-lo(sión)[inred].

No hacer archivos que hablen de ti

Y hablar de ti pero no escribir sobre ti

Entonces pensar que es probable ese asunto del enamoramiento que tanto desvalido desde que sé que no sé nada como base de mi evolución

Me comen las tripas y eso no habla de nosotros

Quisiera tener una máquina de escribir en alguna parte de mi cuerpo que no fuera el cerebro porque no confío desde que hice el funeral de algunas de mis neuronas, pero que me diera un tiket, del tipo que dan algunas máquinas registradoras que me dijeran todo lo que sucede en la mente pero a diferentes niveles, subconscientes, concientes, inconcientes, tal vez me daría miedo la naturaleza de que todo pudiera perder el chiste de saber su cause aunque siempre culpo al tiempo y cuándo sepa quién fue el que lo inventó lo culparé a él primero y después a todos los demás, entre ellos a mí, porque sé que lo “conozco” y lo reconozco como parte de mi existir mundano.

 

No subir fotografías que hablen de ti

Ni que generen lo que ya es general

Que nos vean a nosotros en otras imágenes de las mentes de las personas

¿Qué somos? Para ti soy tu novia, para mí, eres mi chico por pequeño y porque no creo en “noviazgos”

 

Y hoy leí un cuento triste, triste pero no era mi tristeza era de alguien más.

Entonces el tic tic tic tic tic tic rezumbó en la puerta

Era el mosquito que no me dejaba dormir porque me pica y yo le echo la culpa a las pulgas imaginarias-invisibles de mi cama que a veces, digamos una vez al año tienen que aparecer para succionar algo de mí.

 

No escribir poesía sobre ti

Porque hace tiempo escribí sobre alguien más

Y me aburro del tema por ser tan cíclico que se repite hasta el cansancio

Desde que no puedo hablar de cómo he de decir

O quiero creerme que no me importa que haya ojos más bonitos que los míos

Para poder reafirmarme que lo más bello de mí ha de ser como antes dijo el zorro

Inalcanzable para ver con los ojos,

[inteligente o sabio]

y quién pueda verlo a través de la ventana

Así tal cuál hago yo con algunas personas

Que sea bienaventurado y que no se espante

Pero que mucho menos se enamore

Que sólo ame si puede hacerlo y si no que comparta sin arrebatamientos

Porque de esos ya me dan los suficientes para poder hablar de que yo creo que el amaranto es ajonjolí, pero nunca jamás es viceversa.

 

Luego creo que conozco tan a la víspera a tu familia que casi es la mía

Pero te digo que Muse no es mi hijo y que tú debes cuidarlo

Que yo no quiero hablar con él por teléfono

Ah, has de saber que amo o más bien me divierten esos arranques tan tuyos de madurez y niñez que tienden a hacerse indefinidos

Casi soy adolescente de nuevo, aunque soy conciente de no serlo.

Hablo de ti, y el punto era no hacerlo.

Yo todo lo digo y luego por no saber callarme es que en ocasiones me miran raro

Si soy rara hasta para mi, habría de ser hacía los demás

Lógica

Lógica

Lógica

+ o –

Entre bien y mal

Saber diferenciar entre bueno y malo.

 

Yo quería tocarlo más no quería tener piel

pero la tengo y la consuelo a veces aunque hoy mis tripas ahí están.

Todos mis pensamientos son así

Y yo los evito aunque a veces no puedo

Aunque a veces no son míos

Y me molestan y quiero borrarlos, pero más trabajo cuestan

Casi como obtener dineros.

 

Detesto los periódicos amarillistas

¿Quién puede encontrar placer morboso en ellos?

Yo preferiría como mi niño caos ir a los lugares de doble A, o cómo sea que se llamen parar calmar mi morbo.

Pero no es necesario ir tan lejos

Sólo escuchar lo retorcido y después enajenarse de lo espantado que ya se encuentra uno de por si.

 

No escribir de ti;

Lo hago bien

Me sale de maravilla

Y después Kurt y no sabré de qué hablar.

 

Pero tengo muchas fotos donde te beso,

No sé qué hacer con ellas

Nunca lo supe

Desde que he roto todas las reglas de mi abecedario.

Tic tic tic tic tic tic

¿Red-Tak?

 

Aura Carmina

April, 2008

Floricanto

FLORICANTO.

 

En el crepúsculo las hojas de mar caen

se escucha en el viento su melodía de viento y azúcar,

                                                                        viento y azúcar.

Todo en ti ha sido claro

en la raíz es mera simplicidad

escucho tu canto, el canto de tu ser en esencia.

Desde mi corazón sé, desde el corazón sol

                                                               día y sol

                        luna de domingo que cae al atardecer

Amarillos que se hacen naranjas

y un verde que se transforma en miles

pues todos cambian con tu luz de colores.

   

En mí río fluyo y en él me encuentro

cosecha de cosas en aprendizaje

hacen del amor mi patria

Mí estado igualdad con todo y en todos te encuentro

Dulce melodía

Sol apenas tenue que me sopla en tonos violetas de tus hojas que percibo desde que soy sensible.

Y puedo decir en mi desición

que amo mi alma y sus latidos y sus colores

que son el arco-íris más amplio

más sabio, mas sensible.

 

Igual a una esponja que palpita en aguas tibias

siento florecer mi canto

más la voz no dice de cualquier palabra un sentido efímero

es mi sol un diamante que brilla a cada paso con mayor intensidad

porque todo lo abarcas, porque todo lo llenas

mis labios y la boca que se abre para hacer resonancia en mi renacimiento.

 

Con cuántos colores en tinta me has dibujado

Y yo amo tanto tu imagen por ser más una sensación de belleza que no inflama

sólo concretamente me llena

me place tanto sentirme en ti y tú en mí.

 

Anchos son los ríos, como ancho es mi corazón

todo y nada me aclara a ti en mí

pertenencia uno y lo mismo.

sentido que no es efímero ni enjaula.

 

Apenas soy porque empiezo a fluir de tu canto

que me das a cucharadas aladas

y sorbo y sorbo y no me muevo

porque sé a la par que todo adquiere su movimiento de acordeón

corazón mío, corazón que en la antesala me espera

y todo lo escucha con atención:

 

-No quiero que cargues

si no que con tu ligero saber

con aquel brillo que es claro, calmes las cosas

en un adentro humano que llega a sentir

quiero ser flor

sentirme flor alimento divino

y caminar y caminar, cruzar los lagos con tus puentes

destellos que siempre empiezan en amarillo

que brincan a mi vista cuando todo es luz.

 

Todo lo abarcas, todo

es aquel sonido que entra por mis oídos

que sólo pasa, el que ya no me genera otra sensación

mas que la de ser del viento.

¿qué es eso que escucho?

Una gaita feliz, un rostro que entrego

El suelo que vibra

La mesa que siembra caracoles que nacen y crecen desde sus raíces

que son blancos,

una imagen que marcha

un espacio sin pesadez, sin embargo pleno.

Quiero aprender de todo; si es que nada me aqueja

y ver detrás de la ventana

como el espectador que no entra en conflicto cuando la película se termina.

 

Se proyecta todo porque al verte te siente

incondicional, incoloro que contiene la gama entera.

Palidecer que no existe y sentido que se agranda

Más nunca saldrás de ahí

Más nunca dejarás de ser real y renovado.

A veces quiero abarcar todo

A veces sólo quiero abarcarme a mí

Tomar el timón con mi tripulación de células

para decirles que también a ellas les amo

respirar y respirar porque no cuesta nada

fluir en aquello, cuando todo se mueve.

 

Es un triángulo el que llevo en mi centro

es imagen, un soplo divino.

Yo, como yo; me hago a un lado

soy sin máscaras y hacia delante

atrás recuerdos que han de transformarse y sanar

en la espera de tu reunión, en la espera del reencuentro que ya está en mi.

No te sales, y no quiero que lo hagas

Intercepción entre un ángulo y otro y otro

son tres puntos que siempre he de recordar

Luz, verdad, amor

Es porque me amo que me amas.

 

Aura Carmina Bucio.

November, 2007

espero funcione

 
September, 2007

Del lado oscuro de la luna

Ésta fue una de ésas noches en las que seguramente buscas y no encuentras nada. Me gusta ese dicho; “te dije encuentra, más no busca”. No sé cuánto tiempo permanecerá.

 

 

Cuatro tabacos y contando

la desolada iniciación

que no se encuentra aparte

paralela de sueños

duermo con ojos abiertos.

 

Compostura;

es un estallido del sol

y la penumbra  que se alza

en las palabras acoplándose;

mi ser

que hoy es cansado

que hoy no ha sabido tocarse.

 

Hoy no creo poder volar

Y no quiero algo que luego no querré

 

Me arrebata una imagen

imagen,

y no es sólo sonido o silencio

¿será mañana otra cosa?

 

Y yo estoy sola

Y sólo quiero que algo me empuje

Al mañana-saber jamás nada

 

Poesía, poesía

¿Dónde te has metido

de versos que ya no te pueden arrancar?

 

hoy el pesimismo me ha calcinado

 estoy tan incierta que recurro a lo que sea que me de algo

pero no eres tú, y si soy

total y entera,

no hay nada porque hay demasiado ruido en mi cabeza

 

hoy nada ha podido, aunque hoy en estos momentos termina en un ahora, en este instante

  

y yo quiero la poesía que hay en mi, y ella no quiere hablarme

recurrir a aquello que me ha puesto a dormir

de nuevo el reloj

y de nuevo el tic tac de la infinidad se ha marchado

 

(volverá, volverá la esfera del tiempo, la espuma de su sangre)

 

otra vez dormir tres años

otra vez despertar

 

hoy ya no puedo y me caigo

hoy ya no puedo y mañana amaneceré enferma

es inútil, ¿ves?

Que inútil es la ráfaga del viento si el frío en mí adentro acecha

Y escribo estos versos para mí

Y me pierdo para mí

Y me percibo para nadie

 

sabes bien que lo nuestro no es más que espuma, y que la sal del mar se lleva todo y lo deshace para volver a lo que siempre fue, simple y mera energía.

 

Me dijiste que querías aprender poesía de mi

y yo ya no tengo más poesía que dar

insolencia del sol amargo que hoy me come

y no soy yo, y no es el universo

son las estatuas de sal en las que he de convertirme

irradiando blanco

luz apenas tenue con flores acentuadas

de verde y rojo

to-do-el-tiem-po

               el-co-ra-zón-que

                            di-la-ta-y-con-trae

                                           un tic

                                                un tac.

 

Aura Carmina Bucio.

 

 
August, 2007

CONTRASTES.

Esto es lo primero que he compartido poeticamenticamente hablando con alguien más. Los resultados reafirman que el universo expresa poesía. (Esto fue entre Miguel [El Negro] y yo) Gracias. Habrá tres versiones.

 

ÉL, YO.

 

En la montaña se ve el sol descendiendo

un hoyo negro tragándose el tiempo

pelota gris con destellos de luz que da vueltas

la realidad a través del espejo

lo redondo es tubular y azul

afrontando el sol

un halo de luz no es más ni menos bello que los pequeños

el alma en el espacio

su piel azul y redonda

en el mundo de los sueños

las líneas como cascos

señalando al sujeto

ahora y de nuevo los meteoros atraviesan las paredes negrazul

el reflejo del ser

una mujer vestida de estrellas rojas me muestra su pierna

la mascota del universo

la espiral me rige, la espiral soy yo

la ciudad de la luna

brillos amarillos, máquinas que se pierden

el caminante del desierto

el dragón marcha con su luz interna

el hijo menor del gigante

todo se ha difuminado en mil colores

la realidad mal tomada

su ojo de piedra me observa

los gemelos en movimiento

el puerco azul, gesta al dragón

en la montaña del destino, del gigante el aura

las estrellas bailan, un circulo pequeño aquel más grande

los ojos del robot observan los sueños

sus piernas verdes reposan sobre los pinos.

 

 

ÉL.

 

En la montaña se ve el sol descendiendo

un hoyo negro tragándose el tiempo

la realidad a través del espejo, afrontando el sol

el alma en el espacio, en el mundo de los sueños

señalando al sujeto;

el reflejo del ser

la mascota del universo

la ciudad de la luna

el caminante del desierto

el hijo menor del gigante

la realidad mal tomada

los gemelos en movimiento

en la montaña del destino del gigante,

El aura.

Los ojos del robot observan los sueños.

 

Miguel Ángel.

 

YO.

 

En la montaña se ve el sol descendiendo

pelota gris con destellos de luz que da vueltas,

lo redondo es tubular y azul.

 

Un halo de luz no es más ni menos bello que los pequeños

su piel azul y redonda

las líneas como cascos.

 

Ahora y de nuevo, los meteoros atraviesan las paredes negrazul;

una mujer vestida de estrellas rojas me muestra su pierna.

 

La espiral me rige, la espiral soy yo

brillos amarillos, máquinas que se pierden.

 

El dragón marcha con su luz interna

todo se ha difuminado en mil colores

su ojo de piedra me observa

el puerco azul gesta al dragón.

Las estrellas bailan, un círculo pequeño,

aquel más grande.

 

Sus piernas verdes reposan sobre los pinos.

 

Aura Carmina Bucio. 

June, 2007

Para compartir lo que me ha sido compartido

Tengo tesoros como personas que han preacordado apoyarme, como días, como soles renacientes. Uno de ellos, es El Edgar (Alias-El niño Caos, El Duende) por eso dejo esto que ha escrito él. (También amo tu ser, gracias por todo)

 

VERA.

 

Arutluc nació en el seno de una comunidad aislada por grandes montañas en donde la vida era simple y con pocas reglas. El lugar era tranquilo y generoso, había árboles frutales, animales comestibles, uno que otro arbusto de bayas silvestres, peces de río, etc… por lo que las personas vivían tranquilamente y no se padecía de recursos.

Por su parte Arutluc mostraba una inusual curiosidad y, aunque como todos los niños de la comunidad Arutluc era inquieto, pasaba periodos largos de tiempo en soledad contemplando y explorando los alrededores.

Había lugares que estaban vetados por los padres de los chicos por razón de seguridad, pero los niños de vez en vez se aventuraban a ir y probar valía. De los preferidos por los niños eran:

Ø      El río jorobado, llamado así por que era un río caudaloso en el cual había una parte con una profundidad ligeramente más baja que el resto pero con rocas que asemejaban jorobas que provocaban que el cauce se violentara con caídas de agua repentinas, por un extraño capricho tenía antes y después a la zona de las jorobas colonias de árboles frutales de ambos lados del río, en dichos árboles habitaban monos de brazos largos que se paseaban de rama en rama y por las mañanas se escuchaban discutir entre ellos, ya que, como el río dividía la colonia de árboles, los monos de un extremo les aullaban a los del otro extremo.

Ø      El ombligo: que era una cueva situada en el medio de las paredes de una barranca, en la cual anidaban varias aves como pinzones, golondrinas, gorriones y de noche salían los murciélagos, el fondo de la barranca tenía un terreno muy accidentado, todo repleto de fosas las cuales en temporada de lluvias solían formar pequeños pozos de agua y eran colonizados por una gran variedad de sapos, ranas, víboras de río, insectos, tortugas, grullas y uno que otro animal peludo.

En alguna ocasión el grupo de niños se dirigió al ombligo acompañados por un chico un par de años mayor llamado Ogimene, quien hacía gala de su habilidad para trepar y aseguraba que había bajado por las raíces de una higuera que había cortado un ermitaño, las cuales se asomaban por la pared de la barranca y llegaban justo a la entrada de la cueva y que dentro se encontraban los restos del viejo ermitaño que había vivido en ese lugar por más de 10 años y se había alimentado de las aves que allí habitaban. En un principio el grupo de niños idolatraron a Ogimene por la hazaña de haber entrado a la cueva, pero Arutluc (que era muy suspicaz) le argumentó que era imposible, que él jamás vio dicha higuera, o restos de la misma, y que si había forma de entrar a la cueva tenía que ser subiendo desde la barranca por las enredaderas, a lo que Ogimene respondió con un empujón diciéndole: -tu no estuviste allí.

Al otro día Ogimene había conseguido una soga trepando en la madrugada al campanario de la iglesia local, y al trepar resbaló propinándose un fuerte golpe con la campana justo debajo de la ceja, pero como pensó que sería castigado decidió no ir a que lo curaran y solo se puso ceniza de un leño para que cerrara rápidamente la herida, cuando por la tarde se reunió con el grupo de niños les mostró con orgullo el medio para bajar al ombligo, además de lanzar el reto a Arutluc para que fuera el primero en bajar, así que Arutluc y Ogimene se ataron la soga a cada extremo y los demás niños ayudaron a sostener el cuerpo de Arutluc, lo bajaron con cuidado y cuando entró a la cueva le dijo al resto que ahora podía bajar el siguiente, desató su extremo para que se atara el siguiente y en cuanto comenzó a subir la soga se escucharon las risas de los demás y comprendió que habían acorado jugarle una broma, casi podía ver el rostro marcado con la cicatriz de Ogimene, y no podía creer que estaba ahí, un niño solo. Armándose de valor se adentró poco a poco en la cueva y estando solo renegaba de los demás por dejarlo de esa forma, pero pensó que no se atreverían a dejarlo toda la noche en ese lugar, así que decidió esperar y para tranquilizarse se puso a husmear un poco, pronto se dio cuenta de que había objetos regados por el piso. Había algunas varas largas con una especie de gancho en un extremo y del otro extremo tenía una especie de “V” muy cerrada, unas redes con entramados muy separados y de fibras muy finas, plumas y pequeños huesos… después de todo era cierto que alguien había estado viviendo en ese lugar por un tiempo. Tras un rato de estar observando los objetos se dio cuenta de que los murciélagos comenzaban a salir de la cueva y las aves se metían para descansar, conforme oscurecía él se daba cuenta de que cayendo la noche sería imposible bajar por las enredaderas debido a la poca luz, entonces decidió preparar un refugio provisional y a la mañana siguiente bajar por las enredaderas.

Después de ese episodio Arutluc le guardó un especial rencor a Ogimene, y cada que veía su rostro marcado le recordaba aquella tarde que le jugaron la broma. Ese evento lo hizo aún más solitario y se iba al ombligo a pasar el tiempo armando, como si fueran rompecabezas los huesos de los murciélagos y aves así había armado por lo menos 5 tipos de aves y 2 de murciélagos a los que les nombró por características por ejemplo, a los murciélagos mas grandes les nombró “alas gigantes”, a los gorriones, cuyos picos divididos por una franja amarilla tenían forma de flecha les nombró “de flecha amarilla”, a los murciélagos que tenían la mandíbula salida les nombró “hocico de cazuela” y a los pinzones que más cantaban les llamó pinzones cantadores, sin embargo con las aves le surgieron dudas debido a sus diferencias poco marcadas así que decidió llamarles “de forma dudosa”, su forma era íntimamente asociable a otros pinzones.

Pasó el tiempo y después se aburrió del ombligo y exploró otros lugares, observó en los pozos a los insectos y les nombraba primero, de acuerdo al número de patas como por ejemplo “ciempiés” y después por el lugar donde solía encontrarlos “de hoja seca” a los que encontraba bajo montículos de hojas caídas, o por su color “negro” así podía haber “ciempiés de hoja seca negro” o “ciempiés de arena amarillo”, o bien “ciempiés de hoja seca naranja”, etc… de acuerdo a la variedad que mostrasen eran los nombres. También visitaba frecuentemente al jorobado donde pasaba mucho tiempo con los monos a quienes nombró “aulladores” por obvias razones, aunque también encontró otros monos, los cuales eran mas ágiles y delgados, además de tener una cola y a estos decidió llamarles “monos araña” simplemente por que le parecían a las arañas.

Después de pasar los años Arutluc creció y comenzó a fijarse en las muchachas de su comunidad, lo que fue un cambio en su estilo de vida porque, aunque seguía siendo intrépido ya había dejado de lado la contemplación absorta de los animales y plantas que le rodeaban. Así conoció a Dadeicos, una muchacha que había llegado de una comunidad vecina, entonces comenzaron a tener una relación, él le mostraba de su mundo lo que conocía y asimismo ella le enseñaba el suyo. Ella era muy observadora también, pero como su padre era comerciante lo que observaba y conocía eran a las personas de distintas regiones.

Ella le contaba de la gente de piel negra como berenjenas maduras, y de personas tan altas como un oso, otras tan pequeñas como un carnero, también le platicaba de gente tan blanca como la nieve que caía en sus regiones natales, de la forma en que ellos se hacían llamar y como llamaban a los otros de acuerdo a su color de piel, de cómo unos se vanagloriaban de su sabiduría y así mismo de sus métodos y escalas para medir su saber, además de (en esas regiones) valorar a los demás por su sabiduría, le decía de cómo en algunas regiones el método era la edad, y los viejos eran valorados, y como en otras regiones la escala era medida con pruebas y exámenes, y los jóvenes tenían oportunidad de probarse con los viejos. En otras regiones lo que valía una persona era la medida de sus aptitudes guerreras, teniendo también lo que ellos llamaban “rangos” como medida de su valor. Otros tantos de la forma en que lograban hacer a sus necesidades montañas enteras, atravesándolas por un túnel para transportarse desde lejos acortando el tiempo y de cómo en otras regiones el tiempo era importante mientras lloviera o dejara de hacerlo, teniendo que aprovechar para sembrar o cosechar. Dadeicos pasaba horas platicándole de cómo en algunas regiones había personas que vivían en soledad y que podían conjurar espíritus de la naturaleza o de antepasados, y eran respetados y venerados, le platicaba también de cómo en otras regiones había gente que debía ser aprisionada y apartada de los demás por escuchar voces que no existían, obligándoles a vestir con ropajes que les impidiera usar las manos, por el riesgo a herirse a sí mismo o a otra persona. Recordaba Dadeicos, como era recibida por la forma en que vestía, ya que en algunas regiones por lo que valía la gente era por lo que pudiera adquirir, ostentar y poseer. En fin pasaban horas, días y semanas enteras contando cada uno su mundo observado.

En cierta ocasión Dadeicos guió a Arutluc a la sima de una montaña, donde ella solía contemplar a ambas comunidades, ella tenía un sitio el cual veía como un recinto sagrado, se trataba de una enorme roca de forma esférica, ella le confesó que la roca le parecía que poseía una belleza tan simple, y por eso le daba la sensación de tranquilidad ya por donde la contemplara era la misma forma y de esa manera decía que contenía a las demás formas.

Después de un tiempo Dadeicos y Arutluc se unieron e iban a tener un bebé, pero trágicamente Dadeicos enfermó de un padecimiento que su padre adquirió en uno de sus viajes y pereció. Arutluc enloquecido decidió ir al santuario de Dadeicos y tallar la roca para encontrar a su amada y su hijo que no conoció más que en su mente, de niño, de joven, de adulto. Así comenzó a quitar de la esfera todo lo que pareciera a un árbol, a un arbusto, a una planta. Cuando terminó de picar y desechar de la roca todo lo que no era planta, continuó quitando todo lo que se pareciera a los insectos, aves, ranas, y todo animal que había observado y nombrado, era el momento de apartar de su camino todo aquello que fue su refugio para encontrar así la forma de todo aquello que miró con desdén, para después dar con aquello que amó y veneró.

Así entonces logró llegar a la forma de un ser que se mantenía sobre el suelo apoyado en dos puntos, tenía dos brazos sin bellos aparentes, manos con cinco dedos, de los cuales uno se anteponía a los otros cuatro, tenía el torso ancho en relación a lo lateral y angosto en relación de lo anterior a lo posterior, tenía una cabeza sostenida por un cuello que le hacia ver vulnerable, orejas pequeñas a lo lateral de la cabeza, boca, ojos y nariz al frente, de manera que no estorbaba su visión.

Ya la parte de quitar lo que se pareciera a lo que no era gente estaba hecha, ahora tenía que encontrar a su amada y a su hijo. Entonces, en el proceso, Arutluc solo recordaba todos los relatos que le había escuchado a Dadeicos y comenzó a construir en vez de quitar, así que le agregó con arcilla una labios anchos como los de aquellas personas de piel negra, y nariz curva como la de un relato de personas con piel de color “rojo”, le puso un seno de su amada primero y la otra mitad con el pectoral de su hijo adulto, pleno como se lo imaginaba, así continuó agregando mas y mas cosas, y cuando agotado dejó las herramientas y cayó de bruces, miró hacia arriba y observó una aberración creada por la construcción hecha por relatos, por imágenes imaginadas, se alejó sin quitarle la mirada, iracundo y temeroso le lanzó una lasca de lo que había tallado, la cual dio debajo de la ceja, entonces recordó el rostro con una cicatriz debajo de la ceja, parecía que era lo único real desde que comenzó a construir en vez de esculpir, dio un suspiro y recordó que Ogimene no había mentido, entonces fue a buscarlo, lo guió hasta el santuario y le mostró su búsqueda, enseguida Ogimene reconoció la cicatriz y para la sorpresa de Arutluc se sintió alagado. Ogimene le contó a Arutluc como se la hizo y le confesó que esa cicatriz era el recordatorio de que él siempre fue un hábil trepador y eso le daba mucho orgullo desde niño. Le tendió la mano y dijo –cualquiera que pueda reconocer y plasmar una característica particular en mí, de la cual me enorgullezco, no puedo sino aceptarlo como un igual.

 

El reconocimiento de las diferencias es el primer paso a su aceptación.

 

El Edgar.

 

May, 2007

Cerré la puerta y lo noté...

No intento vivir en una lucha constante… quiero posarme en las hojas, en los ríos, en el viento y fluir con ellos… El tiempo… el tiempo… el tiempo no me es lineal. No, ya no. Los hechos han, son, serán. Me quedo con eso que tenías por enseñarme (sin poner adjetivos de “a la mala ó a la buena”) Aprendí, aprendí y agradezco porque nunca está de más agradecer. Cierro las puertas de esa pequeña caja en donde cantabas tan dulcemente con toda tu carga, y apago los hilos de porcelana que en algún momento me unieron a ti… me recuesto y sonrío, no he perdido nada (gane amor, a mí), no te busco externamente… No, ya no. Ahí está, están las cosas latentes y todo, todo se transforma. [La energía no es estática]

 

Al cerrar la puerta, noté que la mariposa siempre estuvo allí,

adentro,

aguardando mi regreso al pie del río,

[porque no cuesta nada mirarse para adentro] del lago inmenso,

y con sonrisa de ojos transparentes,

diluyó toda discusión de infancia,

donde no se sabía si sus alas eran amarillas o blancas.

Despejó toda duda y me susurró al oído:

- La mariposa siempre es mariposa y moverá montañas con su aleteo.

 

Aura Carmina Bucio.

 
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marian poncewrote:
QUE ONDA MUJER OYE NECESITO HABLAR CON VOS....ojala me mandes un num para comunicarme contigo...cuidate...
Apr. 15
Sammywrote:
ESTA BRUJITA TE DESEA UNA MÁGICA SEMANA. 
Sept. 18
victor mezawrote:
 hay dos maneras de dar luz en la oscuridad...ser la luz o ser el espejo donde se refleja la luz..
tu siempre seras luz....bellos poemas
 
June 18
Sammywrote:
Hola pasé por tu espacio y te dejo unos salu2:
Sammy...
June 11
Edgar Damianwrote:
Me gusta su espacio, y no me puede culpar pues tiene un feelling que se siente de solo imaginar la linea siguiente a la que se lee... la felicito, y siga adelante.
,il besos y hasta pronto.
May 15
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